El mundo es redondo, y quizá por eso todo tiende a volver siempre al mismo sitio.
A principios del siglo XV las novelas amorosas de la prosa culta se caracterizaban por ser novelas alegóricas, estar influidas por libros de caballerías, se contaban de forma autobiográfica y muchas otras cosas, pero también se sabe de ellas que son breves, su argumento se simplificaba y los personajes no tenían una evolución psicológica. Después la práctica y el interés puesto en este género hizo que evolucionaran sin importar su tamaño, la estructura gana cohesión y verosimilitud, y los personajes ya no son planos.
¿Qué pasa con la actualidad? Ahora, que se supone que tenemos una libertad de opinión incomparable con la de aquella época y que nuestra capacidad crítica debería de ser mejor, admiran, una gran parte de la población, los escritos directos, los que " van al grano". Muchos de nosotros apostamos por textos cortos y sencillos, porque quien no ha puesto cara de horror ante un libro que te ocupa tres dedos de anchura? la sociedad, si permitís que generalice, aprecia las novelas breves.
Una gran parte de la población se dedica a leer libros (y no hablemos ya de las películas) en las que los personajes no evolucionan psicológicamente, vuelven a ser planos, incluso lo que es peor, mucha gente adora las películas en las que no tienen que pensar para entenderlas, películas y libros en los que por el título ya adivinas su final, todas iguales con los nombres cambiados. Los más pequeños necesitan frases cortas y dibujos para animarse a leer un libro, no comprenden los libros seguidos de párrafos sin animación, pero a medida que crecemos deberíamos enseñar a nuestros ojos a no asustarse ante una hoja de más de tres párrafos.
Por lo que a mí respeta, si, conozco el refrán de los bueno breve, bueno dos veces, pero... hay veces que las palabras no sobran y ¿que se ha de pensar cuando, tras hacer una redacción trabajada y abundante, el corrector considera que media página escrita podría ser tan solo tres frases, sin paja, sin conectores, sin información exterior que al parecer pertenecen a esta dicha paja?
Si las novelas largas mejoraron pasando a ser extensas y más complejas, ¿porque hemos de acortar nuestras redacciones si nos explicamos mejor con un párrafo más (siempre que esté bien formulado)? Por qué ha de ser menos complejo para gustar?
¿Es la pelota periódica del mundo, un infante de tallas adultas, o la pereza personificada? La crítica humana...

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Revisa la ortografía. Es "por lo que a mí respecta".