"Aquí se ve un grupo de ninfas que creyéndose verdaderas divinidades, miden su mérito y sus gracias por la longitud de la cola de sus vestidos."

Pertenece a "elogio de locura" de Erasmo de Rotterdam. Me parece muy curioso, y por eso en el instante en el que lo leímos en clase vi claramente que podemos aplicar este fragmento escogido de hace tanto tiempo a muchísimas situaciones actuales y encajarían perfectamente. En el escrito, su frase anterior ("Ocurre algunas veces en la Corte que me superan en vanidad ridícula todos estos cortesanos") revela que se está refiriendo a las Damas de la corte, pero nadie de hoy en día me puede negar que lamentablemente, si substituimos la palabra "tacones" por " la cola de sus vestidos" nos encontramos con una situación que podemos ver fácilmente un sábado noche en cualquier cola de una gran discoteca.

Lo que prosigue es también muy cierto:

"por allá un señor apresurado aparta la gente a codazos a fin de que se le vea cerca del príncipe; otro se contonea con aire de satisfacción porque lleva al cuello una gruesa cadena de oro, orgulloso de mostrar al mismo tiempo su fuerza y su opulencia."

Sin embargo, mi parte preferida está por venir:

"Pero los príncipes no son los únicos que llevan una vida agradable: los papas, cardenales y obispos, desde hace mucho tiempo hacen todo lo posible por imitarles y casi diría que han llegado a superarles"

Es increíble como el poder religioso ha podido llegar tan alto y permanecer casi intacto incluso en días de hoy. A veces me sorprende leer textos renacentistas y ver que ahora, cinco siglos más tarde, no han cambiado tanto las cosas.